El amor y el odio son las pasiones que mueven el mundo. Escribir sobre ellas es mi pasión, sólo espero que leer mis palabras sea la tuya.
Clara.

martes, 28 de febrero de 2012

CAPÍTULO 32

Alfred tenía que saberlo. Decidida, Laura salió sin hacer ruido, Roy aún dormía.
Cogió su coche y se dirigió a la casa grande. Aparcada frente a ella pensaba qué iba a decir. Un golpecito en la ventanilla trasera la sacó de sus cavilaciones.
-Vaya, vaya, ¿a qué debo el honor? -Alfred le sonreía.
-Pues, verás... -dijo Laura bajándose del coche -tengo algo muy importante que contarte.
-¡Qué misteriosa! Pasa, tengo una estupenda y fresca limonada -dijo Alfred llevándola hacia el interior de la casa.
Sentados frente al amplio comedor y con un vaso de limonada en la mano, Alfred dijo:
-Bueno, tú dirás -la miraba divertido. Siempre le había gustado Laura, era una mujer muy alegre.
-Tengo un pequeño problema con el señor Curtis, ya sabes, el del segundo -mintió Laura.
-Es un poco gruñón, pero una buena persona, yo no me preocuparía. Si quieres, voy contigo y le hablo de lo estupenda que eres -rió Alfred.
-Bueno, ahora no puedo; he quedado con Sarah -volvió a mentir Laura.
-Sarah, ¿cómo está? -Alfred se puso serio.
-¿Con que te interesa? -pensó Laura. Quizá no estaba todo perdido...
-Bien, muy ocupada. No es fácil empaquetar tu vida en tres maletas -dijo Laura mirando de reojo a Alfred.
Su reacción no se hizo esperar:
-¿Cómo que empaquetando? -preguntó con ansiedad.
-Creí que lo sabías -le miró inocentemente -Sarah y Paul se van el viernes. Dice que no tiene sentido quedarse aquí.
-¿Es por lo de Taylor?
-¿Cómo? -ahora Laura era la que no entendía.
-Ya sabes, su relación -como veía que Laura no lo entendía, continuó -les vi besándose -su voz reflejaba una inmensa amargura.
-¡¿Qué?! ¡Pero si ella está enamorada de ti! -se le escapó a Laura. De inmediato, se tapó la boca con sus manos.
-¿Qué has dicho? ¿Enamorada? ¿De mí? ¿Y qué hay de Taylor? -Alfred estaba desconcertado, no entendía nada.
-Bueno, sí, yo... -Laura pensaba que había metido la pata. Por primera vez en su vida, se quedó sin palabras.
-Vamos a ver, Laura -Alfred paseaba nervioso de un lado a otro de la habitación -Yo mismo les vi besándose y ella me confesó que estaba con él.
-¿Que ella te dijo que estaba con él?
-Sí -aún le dolía recordar lo sucedido aquella tarde.
-¿Con esas palabras? -Laura estaba muy extrañada.
-Bueno, que había conocido a alguien y que.. -comenzó Alfred -Me rompió el corazón saber que estaba con Taylor.
-¡Madre mía, Alfred! Sarah no estaba, nunca ha estado con Steven Taylor, ¡qué va! Taylor la acosaba, no sabes cuánto ha sufrido todo este tiempo -Laura comprobó cómo el rostro de Alfred se desencajaba.
Él se dejó caer en uno de los amplios sofás. Se llevó las manos a la cabeza:
-Así que lo que yo vi era... ¡oh, Dios mío!¡¿Cómo he podido estar tan ciego?! ¿Cómo he sido tan idiota? ¡Pobre Sarah! Y pensar que la creí una interesada... No sabes cómo la he odiado.
Laura se sentó junto a él. Apartó las manos de su cara y con voz firme y segura, le dijo:
-Alfred, aún no es tarde. Si la quieres, ve a buscarla. Estoy segura de que ella está enamorada de ti.
-No puedo, Laura. ¿Cómo voy a explicarle todo lo que he creído de ella? ¡No puedo! -Alfred volvió a tapar su rostro con las manos.
Laura se levantó, estiró su falda y se dirigió a la puerta. En el umbral se giró y dirigiéndose a Alfred le dijo:
-Si la amas, si no quieres perderla, ya sabes lo que debes hacer. Tienes hasta el viernes -dio media vuelta y salió.

viernes, 24 de febrero de 2012

LA PELI DEL FINDE

Este fin de semana toca una de aventuras. ¿Quién no conoce la saga de Indiana Jones? Podría haber elegido cualquiera de las que forman la trilogía inicial (de la última entrega de la saga mejor ni hablar) pero me he decidido por esta porque aparece el gran Sean Connery interpretando al padre del doctor Jones.

En fin, una peli llena de aventuras, acción, persecuciones y mucha diversión.

¿Cuál de todas las películas de Indiana Jones es la que más os gusta? ¿Cuál es vuestra opinión sobre la última entrega?

martes, 21 de febrero de 2012

CAPÍTULO 31


Laura fue a la cita propuesta por Sarah. Acudió a su casa tal y como habían acordado. Quedó sorprendida al ver algunas estanterías vacías de libros y un par de cajas precintadas junto al recibidor. Pasaron a la acogedora cocina donde tomaron un café recién preparado por Sarah.

Mientras servía el azúcar en el café de Laura, su amiga le preguntó:

-¿Qué tal van las cosas con Roy? Imagino que ya está todo solucionado.

-¡Me siento muy feliz! Roy es el hombre de mi vida y no lo voy a dejar escapar nunca más -contestó Laura sonriendo a su amiga.

-Veo que te has tomado en serio la relación.

-Hemos decidido vivir juntos. Lo propuso él. A mí al principio me asustaba la idea, pero ahora estoy convencida de que funcionará muy bien y que seremos felices compartiendo el día a día.

Sarah observaba el rostro de su amiga resplandeciente de ilusión y felicidad. Se alegraba muchísimo de verla así. Recordaba meses antes cómo huía una y otra vez de las relaciones serias. Eran muchos los hombres con los que salía al mismo tiempo. Pero ahora había conocido al que le daría la estabilidad que ella necesitaba. Roy era un buen hombre y Sarah sabía que amaba profundamente a Laura y que la haría muy feliz.

El rostro de Sarah se entristeció de repente, pensó en lo diferente que había sido su historia con Alfred, el destino no les había dado ninguna oportunidad para vivir su amor. Se sentía desgraciada. Uno tras otro, habían ocurrido acontecimientos que les habían conducido a una separación definitiva. Amaba a Alfredcon toda su alma, pero este amor no había sido suficientemente fuerte para vencer a los problemas que se interponían en su relación. Pensaba en Anya y en Steven Taylor. Sarah ya no tenía más fuerzas, se sentía derrotada. Quería olvidar a Steven Taylor para siempre, había provocado un daño irreparable y deseaba no volver a verlo jamás.

La decisión ya estaba tomada, Sarah únicamente anhelaba volver a sentir un resquicio de tranquilidad y sosiego en su vida.

-¿Qué ocurre, amiga? ¿es que no te alegras por mí? -preguntó Laura bromeando.

-Sí, por supuesto que me alegro muchísimo. ¡Te felicito! -contestó Sarah.

-Y entonces, ¿por qué tienes esa cara tan triste? -cuestionó Laura a su amiga.

-No es nada. Venga, cuéntame más cosas de tu nueva vida -propuso Sarah guiñando un ojo.

-Alfred ha puesto su apartamento en alquiler. Ayer hablamos con él para ir a visitarlo y decidir si lo alquilamos y nos trasladamos a vivir allí. Me dijo que era espacioso y con mucha luz -comentó Laura.

-Te felicito una vez más... y, ¿cómo encontraste a Alfred? -preguntó Sarah.

-Lo escuchaba muy abatido. Hablaba muy pausadamente, como si no tuviera casi fuerzas para hacerlo. Con una voz serena y relajada. No hizo ningún comentario al enterarse del por qué de mi interés por su apartamento. Estaba muy triste. La conversación fue muy escueta y ni tan siquiera pude atreverme a preguntarle cómo estaba después de lo ocurrido -contestó.

-¡Ay, amiga, cómo me gustaría estar a su lado y ayudarle a superar la pérdida de Anita! Alfred no merece todo lo que le está ocurriendo -lamentaba Sarah.

-Sarah, ¡búscale!, aclara con él todo lo ocurrido. Él lo entenderá. Nada ha sido culpa tuya. Lucha por vuestro amor, Sarah -dijo Laura enérgicamente cogiéndola de sus manos y mirándola a los ojos.

-No, Laura. Ya he tomado una decisión y es definitiva. William me ha hecho ver que nuestra relación era una mentira, una mentira para los dos. Se ha dado cuenta de que yo no correspondía a su amor y hemos decidido no continuar con esto para no seguir haciéndonos daño y así poder ser felices con otras personas. Él se lo merece, es un buen hombre -explicó Sarah.

-¡Y tú también eres una buena mujer! Y también te mereces ser feliz al lado de Alfred. Os amáis, Sarah. Sólo tienes que explicarle toda la verdad y estará todo olvidado. Estoy segura que él te está esperando. ¡Hazme caso, búscale! -contestó Laura intentando animar a su amiga.

-Alfred nunca me creerá. Yo debo alejarme de él ... y alejarme también de este pueblo -miró a Laura a los ojos y dos grandes lágrimas recorrieron sus mejillas -Me marcho con Paul de Green Valley. Debemos empezar una nueva vida lejos de estas tierras. Necesito olvidar, Laura. Paul se merece un hogar tranquilo, donde los dos podamos ser felices. Estoy decidida a hacerlo. Ayer compré los billetes para él próximo viernes.


















viernes, 17 de febrero de 2012

LA PELI DEL FINDE

De la peli recomendada para este fin de semana poca cosa puedo decir salvo que es una de mis películas favoritas.

Algunas de sus escenas son clásicos que todos reconocemos. Es una descacharrante comedia protagonizada por Barbra Streisand y Ryan O'Neal.
Él da vida a un timidísimo musicólogo que acude a un congreso a San Francisco junto a su prometida. Ella, por su parte, interpreta a una atolondrada y alocada joven que se cruza en su camino.
Si os apetece pasar un rato divertido esta es, sin duda, vuestra película.
¿Os gusta el cine de los 70? ¿Cuáles son vuestras comedias favoritas?

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...